Empecé a reflexionar sobre esto a partir de una unidad vista en clase. Los edificios son más que estructuras, son espejos que reflejan la identidad de una sociedad. La arquitectura, vincula contextos históricos, sociales y culturales, une las creencias.
La arquitectura evoluciona al ritmo de la sociedad. Los estilos arquitectónicos, desde el más clásico al más vanguardista, son el resultado de un crecimiento constante, mezclando el pasado y el presente. Las construcciones al emplear materiales locales, formas tradicionales o elementos históricos, nos permiten comprender cómo vivían y pensaban nuestros antepasados.
La arquitectura es un lenguaje universal. Los edificios, son capaces de unir a las personas y crear una de comunidad. Al diseñar espacios que invitan a la unión, la arquitectura se convierte en lo que nos lleva a la convivencia.
Pienso que estos dos conceptos están muy entrelazados, ya que la arquitectura al fin y al cabo es cultura. Lo que creamos como arquitectos se convierte en cultura, y en la identidad de un pueblo.
En conclusión, cada espacio, cada lugar, cuenta una historia única, mezclando historia y tradición. La arquitectura es una disciplina a que no solo combina arte e ingeniería, si no que también cultura y tradición.

BIBLIOGRAFÍA
https://toscanaarquitectos.com/arquitectura-y-cultura-celebrando-la-identidad-a-traves-del-diseno/